
02/10/2006
La Viceconsejería de Ciencia y Tecnología incrementará las ayudas a las empresas que desarrollen sus propias unidades de investigación.
El nuevo plan de la Unión Europea en materia de innovación permitirá fomentar la investigación y la contratación de nuevos titulados en el Centro Tecnológico del Acero. Así lo asegura el viceconsejero de Ciencia y Tecnología, Herminio Sastre, quien afirma que el centro avilesino es un «instrumento importante» para las empresas del sector. El Libro Blanco de la innovación europea ha sido dado a conocer recientemente por la Comisión Europea; se trata de un plan que, apoyado en diez puntos, plantea acciones urgentes a nivel regional, nacional y europeo. «Seguramente, vamos a incrementar las ayudas para la incorporación de titulados a empresas, para que las propias compañías puedan desarrollar unidades de investigación», adelantó el Viceconsejero. Sastre pormenorizó las medidas propuestas por la Unión Europea, si bien advirtió de que algunas tienen que ser abordadas directamente desde el Gobierno central.
Por ejemplo, en lo que se refiere a plataformas tecnológicas, recientemente se presentó en Madrid una dedicada al acero, en la que el centro avilesino está llamado a tener un papel relevante. Y respecto al sistema de enseñanza, la Universidad tratará de potenciar la investigación, tanto en el marco del espacio europeo como con la nueva legislación española.
Herminio Sastre se refirió también al mercado único, algo que ya no es nuevo. «Se trata de plantear trabajos en red; que nos movamos afuera y que otros vengan aquí, que actuemos conjuntamente para conseguir más recursos económicos. Tratamos de que la estructura de los centros tecnológicos vaya en esa dirección», manifestó el Viceconsejero. En el caso de los incentivos fiscales para investigación, Sastre sostiene que los de España ya son «importantes», aunque no descarta que haya que mejorarlos.
El objetivo de Asturias, según indica el responsable regional de ciencia, es fomentar su presencia en «mercados pilotos» (agrupaciones específicas en torno a determinados productos), para mejorar la competitividad e innovación. «Además, hay que potenciar la relación entre los investigadores y la industria; tenemos los proyectos concertados de grupos de investigación y empresa, proyectos de empresa para la creación de empresas de base tecnológica, apoyo a las empresas sobre incentivos fiscales y ayudas para la incorporación de titulados. Y hay que ir a más», afirmó el Viceconsejero.
Sastre resalta que Asturias es la única comunidad con convocatorias de ayudas a la innovación abiertas a lo largo de todo el año. «Sería muy conveniente que la dirección general agilizara la tramitación de subvenciones; actualmente se retrasan mucho», afirmó.
Los diez puntos que integran el plan europeo son los siguientes: establecimiento de sistemas de enseñanza que favorezcan la innovación; creación de un Instituto Europeo de Tecnología; desarrollo de un mercado único de trabajo para los investigadores; reforzamiento de los vínculos entre los investigadores y la industria; promoción de la innovación regional a través de nuevos programas de política de cohesión; reforma de la normativa de ayudas estatales para la I+D y la innovación y mejora de los mecanismos de orientación sobre los incentivos fiscales en esta materia; mayor protección de los derechos de propiedad intelectual; establecimiento de impuestos sobre el derecho de autor para los productos y servicios digitales; desarrollo de una estrategia para los «mercados piloto» que favorezca la innovación, y fomento de la innovación a través de la contratación pública y privada.