
31/05/2007 El vidrio ejemplifica, según Saint-Gobain, la importancia de la I+D+i para la empresa.
El precio de un metro cuadrado de vidrio es hoy 120 veces menor que a principios de siglo, cuando un obrero tenía que dedicar el jornal correspondiente a medio mes para adquirir la misma cantidad de cristal que hoy compraría con el salario equivalente a una hora de trabajo. De esta forma vino ayer a dar a entender Maurice Lemaille, director del departamento de investigación del vidrio de la fábrica de Saint-Gobain en La Maruca (Avilés), la trascendencia que han tenido para el sector del vidrio la paulatina introducción de mejoras tecnológicas, las innovaciones de producto, la investigación continua aplicada a las necesidades de la clientelaÉ La aplicación, en suma, de las políticas de I+D+i, últimamente tan en boga en Asturias.
«Saint-Gobain gasta anualmente 400 millones de euros en investigación y desarrollo y registra no menos de 300 patentes en ese mismo período de tiempo. Eso es lo que permite a nuestra compañía ser líder mundial», aseguró ayer Lemaille ante el auditorio, abundante en empresarios, que se congregó en el Centro Tecnológico del Acero de Avilés para escuchar una conferencia del físico francés Jean Blétry, ex empleado de Saint-Gobain y ahora catedrático universitario emérito.
El profesor Blétry hizo un pormenorizado repaso de la evolución del vidrio, sus usos y las diferentes tecnologías usadas para fabricarlo, desde la prehistoria a los tiempos contemporáneos. La conclusión no fue otra más que la decisiva importancia que han tenido a lo largo de los siglos la investigación y la innovación como herramientas decisivas para la mejora final del producto y su abaratamiento. Un camino que sigue abierto.