
11/06/2007 La Fundación Itma cerró por primera vez con ganancias en 2006, con un saldo positivo de 584.000 euros y 3,4 millones de fondos propios
Hace poco más de dos años que abrió sus puertas el Centro Tecnológico del Acero, y en este tiempo su plantilla ha pasado de 27 a 40 trabajadores. La previsión es que continúe este aumento de personal hasta alcanzar el medio centenar de trabajadores, especialmente de la mano de titulados en Física, Química e Ingeniería. Esas buenas cifras se suman a las económicas: la Fundación Itma cerró 2006 con un saldo positivo de 584.000 euros y 3,4 millones de fondos propios.
El Centro Tecnológico del Acero aumentó su plantilla un 48 por ciento en dos años de funcionamiento y cuenta ya con 40 trabajadores, una cifra llamada a incrementarse aún más. Según explicó Juan Secades, director del centro, la idea es llegar al medio centenar de profesionales, pero tan importante como aumentar la plantilla es estabilizarla. «Nuestros objetivos son tener una masa crítica de investigadores que se queden con nosotros y seguir creciendo en volumen de proyectos, así como profundizar en la colaboración con la Universidad y con otros centros tecnológicos», afirmó.
El crecimiento de plantilla será fundamentalmente con titulados universitarios en Ingeniería, Química y Física. El centro tiene previsto sacar en breve una convocatoria de becas, prácticas y proyectos de fin de carrera. «La idea es formar profesionales; unos se quedarán con nosotros y a otros los absorberá la industria, que los buscará por su elevado grado de conocimiento», dijo Secades. La esperanza del director es que los que dejen el centro no salgan de Asturias. «Hemos tenido becarios que a los cuatro meses de estar con nosotros encontraron trabajo en la empresa privada, y eso es un motivo de orgullo».
Si las cifras son positivas en lo que se refiere a trabajadores, también lo son en el aspecto económico. La Fundación Itma, que engloba el Centro del Acero de Avilés y el de Materiales no Metálicos de Llanera, cerró 2006 por primera vez con ganancias. Las cifras son las siguientes: en 2004 tuvo un saldo negativo de 640.000 euros, en 2005 de 113.000 euros, y en 2006 hubo un saldo positivo de 584.000 euros. Esta cantidad se dedicará a gastos de personal, inversiones, formación y congresos. En cuanto a la evolución de fondos propios, en 2003 fue de 3,2 millones de euros, descendió durante los años 2004 y 2005 y en 2006 ascendió a 3,4 millones. Un indicador más que refleja el buen momento de la Fundación Itma es el aumento del nivel de facturación. «Tenemos una situación financiera muy estable en este momento y un gran apoyo por parte del Principado para todas las infraestructuras y planes regionales de I+D+I», apuntó Secades.
En lo que se refiere concretamente al Centro Tecnológico del Acero, la inversión aumentó de 2,4 millones en 2005 a 2,67 en 2006. Acaba de cumplir dos años desde su puesta en funcionamiento y ya está teniendo un crecimiento superior al del centro de Llanera. Según el director, Secades, la razón es que el sector metálico atraviesa un momento de gran auge.
«En Avilés estamos cumpliendo los objetivos de inversión; ahora está pendiente la diversificación y también meternos en proyectos muy concretos», resumió Secades. El centro se organiza por mercados; los que están en marcha son los de energía, bienes de equipo, construcción, acero y fundiciones y medio ambiente, así como uno destinado a los clientes estratégicos, entre los que destaca Arcelor.